|
Considero seriamente que en esta vida, y en este mundo hay que tener unos principios, por eso, cada vez que me adentro en un ambiente, dónde coexisten las personas, admiro a aquéllas que puedan ofrecer destellos de coherencia, de disciplina personal y que no se doblegan ante las golosinas fáciles que se les presentan.
Yo, al menos yo, quiero llenar mi vida de expectativas, quiero enriquecerla, siendo útil, siendo eficaz para con los demás, quiero que en mí se hallen ideales compatibles con la mayoría de la gente, quiero respetar y que me respeten.
Quiero fracasar sí, para hacerme más fuerte, procurando no enflaquecer, no desistir en mi ocasión, manteniendo siempre la aprehensión acertada para así, controlar, en un tiempo, lo que me rodea.
La vida es un juego, en cada ocasión hay que sacar las cartas acertadas, o quizás no, quizás debas lanzar sin miedo y dejar que transcurra el tiempo, y sólo así sabrás si acertastes o no, no cabría previsión, pero siempre actuarás aceptando tu nueva posición en el juego y sobretodo, no haciendo trampas.
Alardeo de mi dualidad, estar lleno de humor y lleno de seriedad, de mi hipocresía prefiero no hablar, pasémosla por alto por concernirnos a todos. Quizás, sea un mecanismo selectivo, hay que saber comprenderme, cuando estoy bromenado y cuando hablo firmemente. Pero no es difícil, párate a pensar sólo en las cosas con transcendencia, en ésas seré mi yo formal, implacable, insobornable desinteresado, saber entenderme será tarea tuya, comprenderte a ti, mía.
Hazme un favor, o mejor aún, háztelo a ti mismo, sé legal.
|